lo que nos hace fuertes
Sunday, June 15th, 2008
El pasado jueves fue la exposición de final de carrera de mi buen amigo Guillermo. Termino su carrera de Textiles en Goldsmiths University -Londres- e iba a ser un día especial para él. Su familia habían venido de España, amigos, compañeros y conocidos estaban todos invitados a esta gran acontecimiento y yo, claro, no me lo quería perder.
Y tras haber estado trabajando en su nueva web por unos días, esa tarde iba a ser el lanzamiento de sus creaciones a la ‘net’.
Pero en la vida no puedes hacer planes porque nunca sabes lo que va a venir… De camino a Goldsmiths University, recibí una llamada de mi casero, alguien había entrado a robar en mi casa. Os podéis imaginar la reacción, las prisas y casi lo siguiente. Cuando llegué a la casa, me esperaba de todo, una casa revuelta y vacía… Los peores momentos fueron el volver a casa, yo iba de camino a la otra punta de Londres, a Goldsmiths University, tras la noticia, baje corriendo del autobús, y sin saber muy bien donde estaba me encamine de vuelta a mi casa. Un bus tras otro, no había forma de encontrar un taxi y por esa zona ni siquiera había metro. Esos minutos interminables en el autobús fueron los peores, donde mil y un pensamientos de lo que has podido perder se te pasan por la cabeza. Mi gran miedo no era ni siquiera el ordenador, la cámara, o mis cosas personales, era mi trabajo, las fotos, los documentos en el ordenador, todas esas horas de trabajo que veía ahora muy perdidas.
Cuando baje del autobús corrí calle arriba a mi casa, y sin aliento abrí la puerta del corredor. La ventana de la cocina estaba rota, todo lleno de cristales, pero la puerta principal tenia el cerrojo echado. Entre a la casa, sola, mis compañeros de piso estaban de camino, la entrada estaba en condiciones normales, la puerta de mi habitación abierta y la luz encendida. Todo revuelto, cosas por el suelo, cajones abiertos… y solo pequeñas sorpresas. La gran sorpresa fue ver que no se habían llevado lo mas grande, mi cámara seguía ahí, mi imac también, el disco duro, mas o menos todo. Las perdidas no fueron muy graves, el portátil, un móvil, y otras cositas varias. Entraron y salieron en minutos. Mis compañeros llegaron unos minutos después y tras un gran abrazo, sonreímos al saber que al final estamos bien y no fue grave, solo un aviso.
La policía llego horas mas tarde, y los forenses al día siguiente, pero bueno, poco a poco hemos vuelto a la normalidad, tras cambiar la cerradura, poner la ventana nueva y limpiar el desorden la vida sigue y nosotros con ella.
Mi gran perdida de esa tarde fue el no poder ir a la exposición de Guillermo y una pequeña cartera con la foto de mi abuela que se llevaron, aunque todavía su cara esta en mi cabecita y su presencia en mi corazón.
Y de estas experiencias se aprende, y aunque todos somos vulnerables a estos percances, son las que me hacen fuerte para seguir hacia delante. De las tormentas me río, a los percances les sonrío y la mala suerte no existe en mi diccionario.
Y claro, al mal tiempo buena cara. ![]()

Y otra buena cara, la nueva web de Guillermo: www.guillermoroig.co.uk










