ciudades
Hay miradas que lo dicen todo, silencios que no incomodan, sonrisas de comodidad y abrazos de querer más.
En ciudades como Londres, puede ser fácil conocer gente y al mismo tiempo sentirte sola, todos van y vienen.
En una cuidad de paso, como esta , (y aunque algunos nos quedemos más tiempo que otros) llena hasta tal punto que llegará un momento que necesitas salir y desintoxicarse. Pero aún así enamora, deslumbra, la quieres, la odias y te roba un poquito tu corazón.
Aquí encuentras gente increíble, amistades que se hacen fuertes y se convierten en tu familia, e incluso a veces el amor.
Pero todo esta de paso, como el viento, las nubes, la lluvia, el sol, la luna y la vida. Todos estamos de paso en esta vida, solo hay que vivirla, apreciarla y disfrutarla lo mejor que podamos.
Las despedidas, también son de paso, un ‘hasta luego’, y lo más duro de Londres. Conocer gente increíble, sentir una conexión, sonrojarte por una mirada, dar un abrazo y querer más, decir un ‘adios’ cuando piensas ‘hasta luego’, y sin pasar nada, pasó el viento, dejando una huella en el corazón y un ‘adios’.









